FAQ

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Sobre la comunidad

1. ¿Qué es esta Comunidad de Viajeros Cristianos?
Es una comunidad de personas y familias que buscan vivir las enseñanzas de Jesús de manera práctica, compartiendo la vida, viajando cuando es posible, como sea posible y a donde sea posible, formando comunidades reales basadas en todo lo que el verdadero Jesús enseñó sobre el amor Cristiano, la hospitalidad y el cuidado mutuo en comunidad.


2. ¿Es una iglesia o denominación?
No. No somos ni lo que hoy la gente llama «iglesia» ni pertenecemos a ninguna denominación. Sin embargo, sí nos congregamos –a diario de hecho– y sabemos que existe la verdadera iglesia de Cristo.


3. ¿Tienen líderes, pastores o jerarquías?
No funcionamos con jerarquías, tal y como el mundo las conoce. Las pirámides no son válidas, pues entre nosotros, el mayor es que el sirve más. Caminamos como hermanos y hermanas, aprendiendo unos de otros y sirviéndonos mutuamente.


4. ¿Cuál es la base de sus enseñanzas?
Jesús… Ni Salomón, ni Moisés, ni Pablo, ni Ezequiel, ni Ananías, ni Melquisedec, ni Jemeremías, ni Pedro, ni Juan. Las enseñanzas de Jesús tal como aparecen en los evangelios, son nuestra base absoluta para conducirnos entre nosotros y contra el sistema.


5. ¿Creen que todas las iglesias están equivocadas?
Mientras su punto de partida, su máxima referencia y la base de sus pilares no sean las enseñanzas de Cristo, están envanecidas en conocimientos inútiles e infértiles (1 Timoteo 6:3-10). Pero, no luchamos contra las personas, por tanto, no buscamos hacernos enemigos…


Sobre el dinero y la organización

6. ¿Hay que pagar para unirse?
Definitivamente no. No hay ningún tipo de cuota, membresía, inscripción ni nada parecido -ni monetario ni emocional-. Por otro lado, creemos fielmente que para seguir a Jesús hay que renunciar a todo lo que poseemos y compartirlo con los pobres alrededor de donde estás, como primer paso… Pero en cuanto a nosotros, la comunidad no funciona alrededor del dinero.


7. ¿Reciben donaciones o diezmos?
Recibimos libremente donaciones materiales o de comida, pero jamás las pedimos y menos las insinuamos. En cuanto a los diezmos y/o ofrendas, creemos que es un robo muy mal «respaldado en la escritura». Nosotros ni los pedimos ni los promovemos. Creemos que el compartir debe ser voluntario y nacido del amor, no de la obligación, y según sea sólo la necesidad.


8. Entonces, ¿cómo se sostienen?
Nos sostenemos viviendo como una sola familia y eso es lo interesante de vivir en una comunidad de seguidores de Cristo. Entre nosotros nadie tiene más que los demás, porque tenemos todo en común. Cada uno comparte lo que tiene –tiempo, alimentos, hogar, habilidades o recursosy todos cuidamos de todos. Pero sobre todo, vivimos bajo el principio de que compartir lo que tenemos con quienes no tienen nada o casi nada, allá afuera, es hacer tesoros en el cielo (Lucas 12:32-33), siendo testigos de que Dios cuida y provee a la comunidad cuando lo ponemos en práctica. Así que no ahorramos ni buscamos seguridad en el dinero; confiamos en que, viviendo en obediencia y amor por quienes más necesitan, nunca nos falta lo necesario.


9. ¿Venden cursos, retiros o materiales?
No, no comercializamos la fe ni ofrecemos productos a cambio de algo.


10. ¿Tienen alguna figura legal o fundación?
No funcionamos como ninguna institución formal y humana. Somos una comunidad viva, en todo el mundo, basada en relaciones genuinas y Cristianas… no en estructuras legales.


Sobre cómo participar

11. ¿Quién puede unirse a la comunidad?
Cualquier persona que desee seguir a Jesús de manera sincera, radical y esté dispuesta a vivir en comunidad con honestidad, sencillez y amor por los otros hermanos.


12. ¿Necesito saber mucho de la Biblia?
Definitivamente no, ya que aprendemos juntos, caminando y compartiendo, sin exigir conocimientos previos. Por otro lado, tenemos como uno de los objetivos principales, que todos y cada uno de nosotros se sumerja en la escritura. Pues para nosotros, es peligroso no practicar la congregación y la lectura de las escrituras.


13. ¿Tengo que viajar para ser parte?
Viajar es solo una de las formas de vivir en comunidad. Si tienes dudas sobre renunciar a todo y compartir la comunidad con nosotros, ora hasta que Dios te responda tangiblemente.


14. ¿Puedo participar si vivo en un lugar fijo?
Sí. En algunos casos no es posible compartir casa con otros hermanos en la ciudad donde estamos, por lo que se vive el cristianismo localmente, en el día a día, allí donde estás.

Otra manera de participar es cuando algunos miembros de la comunidad –o, en ocasiones, todos (que en realidad somos muy pocos)– visitan tu lugar para compartir la fe durante un tiempo.

Lo importante es que entiendas que, al ser un verdadero cristiano, aquello que alguna vez llamaste “tu casa” debe convertirse también en hogar para otros hermanos. Se trata de abrir las puertas como si no fueran solo tuyas.

Esto implica practicar la hospitalidad y la sencillez propias de los seguidores de Cristo. Así experimentas la renuncia a todo lo que posees, como Él enseñó:
“Cualquiera que no renuncia a todo lo que posee no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:25–33).


15. ¿Aceptan familias con niños?
Sí, claro. Entre nosotros hay familias, solteros, pero sobre todo personas viajeras, reales –no perfectas– y siempre sencillas. Creemos que la vida en comunidad incluye a niños, adultos y ancianos, aprendiendo y cuidándose juntos. Practicamos además, el unschooling, homeschooling y worldschooling, según sea la posibilidad de cada sitio y ocasión.


Sobre viajar y hospedar

16. ¿Qué significa viajar dentro de la comunidad?
Significa que Dios nos llama a movernos, y eso es algo que hacemos mucho: En avión, en bicicletas, a dedo, en autobús… Nosotros no somos quienes deciden autoritariamente quién viaja a otro lugar y por qué. Al final, siempre es Dios quien nos ha guiado –y seguirá siendo así-, con el principal objetivo de compartir las enseñanzas de Jesús, la vida en comunidad, la hospitalidad y el cuidado de enfermos.


17. ¿Cómo se sostienen los viajes si no trabajamos por dinero ni pedimos donaciones?
No pedimos dinero ni cobramos por nada. Confiamos siempre, siempre, siempre en la provisión de Dios y en la hospitalidad compartida entre hermanos… Sin embargo, un punto clave es entender que JAMÁS nos movemos viendo qué pueden hacer otros por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros por los demás.


18. ¿Dónde nos quedamos cuando viajamos?
Cuando es posible, en hogares abiertos por hermanos o personas que desean compartir su vida con nosotros, por un tiempo. Pero en general, tratamos de movernos con Carpa/Casa de campaña, aunque algunas veces la provisión de Dios nos lleva a dormir en hoteles de calidad y otras veces en estaciones de gas. Unas veces mientras volamos a otro país, y otras en un camping.


19. ¿Puedo hospedar?
Sí, pues como ya dijimos, hospedar es una forma muy valiosa de vivir en comunidad. Pero debe quedar claro que hospedar -en este caso- no es “ayudar a un ministerio”, ni sostener una obra, ni asumir una carga espiritual. Tampoco es crear una relación de dependencia o provisión vertical. Es simplemente abrir tu hogar como parte de la vida en común, entendiendo que nada nos pertenece realmente, tal y como Jesús lo enseñó.

Hospedar implica compartir lo que ya tienes –espacio, mesa, tiempo para entender mejor el mensaje– sin idealizar ni dramatizar el acto. Algo a tener claro es que nosotros jamás esperaremos comodidad extraordinaria, sino hospitalidad sencilla y relaciones genuinas.

Si quieres compartir más sobre lo que sientes que Dios ha puesto en tu corazón, escríbenos a cualquiera de estos dos correos: unafamiliacristiana@proton.me o restauraciondelserhumano@gmail.com


20. ¿Qué pasa si surgen conflictos?
Se buscan resolver con diálogo, honestidad y amor entre los implicados. Sin exhibirse, sin humillarse, priorizando siempre la reconciliación y el cuidado mutuo. Luego, si una vez explicados los hechos, hay resistencia de una parte para aceptar errores y proponer enmendar el daño, se toma a otro hermano para que sea testigo y de su punto de vista, sin beneficio de uno u otro. Si eso tampoco funciona, se lleva el conflicto a todos los hermanos, para que entre todos, podamos ayudar a ambas partes. Jesús lo enseñó de manera transparente en Mateo 18:15-22.


21. ¿Viajamos con un plan de actividades o eventos?
No organizamos campañas en internet ni eventos masivos. Nuestra manera de llevar el mensaje de Cristo a las ciudades o pueblos está principalmente basada en la vida compartida -comer juntos, conversar, trabajar con las manos en algunos proyectos de cuidado por el prójimo, cuidar niños, escuchar nuestros conflictos espirituales, orar en comunidad-, sin embargo para la predicación en las calles solemos hablar a las multitudes en plazas, parques, campos, ayuntamientos, etc., pegamos pósters, compartimos flyers, creamos gratiferias, visitamos más casas, etc.


Sobre la forma de vivir la fe

22. ¿Qué significa “vivir por fe” para nosotros?
Bueno, no es una idea abstracta ni una emoción espiritual. Vivir por Fe es confiar en Dios como el Padre que es, que cuida y provee para nuestras necesidades, mientras trabajamos para él y le servimos a tiempo completo. Es ordenar nuestra vida conforme a las enseñanzas de Jesús, incluso cuando eso contradice la lógica del amor al dinero y la cultura dominante de que valemos lo que tenemos en la cartera.


23. ¿Vivir por fe significa no usar dinero nunca?
Significa que no trabajamos por dinero ni comercializamos la fe, porque creemos que no se puede servir a Dios y al dinero al mismo tiempo (Mateo 6:24). Y aunque no intentamos fingir que el dinero no existe, en realidad, lo tomamos como una herramienta más que se usa para cubrir nuestras necesidades y/o continuar con algún proyecto en curso. Sin embargo, si no tenemos dinero, nada cambia en nuestras vidas, porque ya no es referente en nuestro ánimo (Filipenses 4:11-13).


24. ¿Hacen reuniones o encuentros?
Sí, compartimos tiempos de estudio Bíblico, enseñanza Cristiana y encuentros entre familias, sin formatos rígidos ni estructuras formales… Simplemente como compartiríamos cualquier charla mientras tomamos café.


25. ¿No les da miedo vivir así? ¿No tienen miedo al futuro?
El miedo es una señal de advertencia para discernir. Cuando sentimos miedo, nos preguntamos: ¿Estamos tomando decisiones por obediencia o por temor? Por otro lado, el mensaje Cristiano es claro: ¡Quien teme no ha entendido todavía cómo funciona el amor de Dios! (1 Juan 4:18). Así que, en cuanto a la pregunta, vivir por fe no elimina la incertidumbre, pero sí nos libera de ser gobernados por el miedo a lo que podría o no pasar.


26. ¿Qué esperan de alguien que se une?
Amor por Cristo, honesta búsqueda de Dios y disposición a caminar y aprender junto a otros cómo es vivir las enseñanzas de Jesús todos los días.


27. ¿Tienen reglas estrictas?
Nos guiamos por principios basados en el amor que Jesús predicó, las advertencias que enseñó y las profecías que anunció… no por normas humanas rígidas y estériles.


Sobre dudas comunes

28. ¿Esto es una secta?
Definitivamente no. No hay control, manipulación, coerción, ni exigencias ocultas. Cada persona es libre de entrar y salir cuando quiera. Quiénes somos y qué practicamos es público, y para beneficio de los más.


29. ¿Puedo irme si siento que este camino no es para mí?
Sí. Nadie está obligado a quedarse. El caminar juntos es siempre voluntario.


30. ¿Cómo evitan abusos si no hay líderes?
Precisamente al no concentrar poder en una sola persona, las decisiones son compartidas y se fomenta la transparencia. La ausencia de un «Jefe» no significa ausencia de responsabilidad o liderazgo, sino de cuidado mutuo y de ejemplo…


31. ¿Qué diferencia a esta comunidad de otros movimientos cristianos?
Que ponemos el énfasis en vivir como familia, sin dinero ni instituciones de por medio, siguiendo el ejemplo práctico de Jesús, tanto en sus enseñanzas como en su estilo de vida (1 Juan 2:3-6).


32. ¿Cómo doy el primer paso para unirme?
Escríbenos, conversemos con calma y veamos juntos cómo caminar en la voluntad de Dios: unafamiliacristiana@proton.me

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar